Muchas decisiones adoptadas por Juntas de Directores y asambleas terminan generando controversias no porque exista duda sobre lo que la mayoría deseaba, sino porque nadie determinó correctamente quién tenía derecho a participar, cuántas personas debían estar presentes o qué cantidad de votos era necesaria para aprobar el asunto. Conceptos como quórum, mayoría y votación suelen utilizarse como si fueran intercambiables, pero representan etapas y requisitos jurídicos diferentes dentro del proceso…